Bárbara Céspedes C.
Pérez Zeledón. Marvin Mena, chofer del bus, asegura que brinda el servicio desde la apertura del Liceo, en el 2001 y que transportaba estudiantes de Villa Mills, Macho Mora y División y que en aquel entonces los padres le ayudaban con los gastos del combustible.
Según Mena, en el 2003, incrementaron los estudiantes, sin embargo, se las ingenió y siguió transportando estudiantes.
Para este año, la matrícula al centro educativo incrementó, por lo que el chófer puso a circular 3 busetas, pero había padres que no pagaban el monto correspondiente y no podía mantenerlas, por lo cual procedió a retirarlas.
Es por esta situación que acepta que se veía en la necesidad de sobrecargar.
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Con respecto al tema en el que muchos estudiantes tenían que caminar más de 3 kilómetros para llegar a sus hogares, ya que el transporte no los dejaba cerca, Mena aclara que es mentira que lo hacía a propósito.
Afirma que el Gobierno no le había dado permiso para transitar por ciertas rutas, a pesar de que él había hecho varias licitaciones.
De acuerdo con el conductor, actualmente algunos padres transportan a varios estudiantes en vehículos particulares.
El chófer considera que esta problemática va más allá del asunto de transporte, ya que se encuentra en juego un fideicomiso de alrededor de 200 millones de colones que se utilizarían para la construcción del colegio, por lo que las comunidades están discutiendo donde sería la ubicación
En días anteriores un grupo de padres contrató una empresa que brinda el servicio, no obstante, esta no contaba con los permisos necesarios, por lo que oficiales de la Policía de Tránsito procedieron a bajarle las placas.